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MIGUEL MOLFINO SOBRE LA MASACRE DE MARGARITA BELÉN

El escritor Miguel Molfino dijo que “se cumplen 41 años de la Masacre de Margarita Belén. Todos los que fuimos contemporáneos de esos compañeros asesinados nos estamos volviendo viejos y parece increíble que cada tanto aparezca en nuestra memoria esos días maravillosos que vivíamos por más que estábamos en la cárcel. Hoy (por ayer), a las 16, pinto un mural con las siluetas de las víctimas en el acceso a la UNNE y mañana (por hoy) pintaré otro”.

“La muerte, siempre dije, es una maldita ahogafiestas y más si está en manos de gente que se manejó con total impunidad y una injusticia brutal generó un crimen múltiple. Hay un significado importante en este nuevo tributo a los compañeros caídos y que tiene que ver con la época que se va desarrollando”, reflexionó.

“Estamos viviendo una época que comenzó con la campaña del presidente Mauricio Macri, más concretamente cuando informó que se iban a terminar los curros de los derechos humanos. A partir de allí se vislumbró claramente cuál sería la línea en relación con este tema y la llevó a cabo vía sus funcionarios en el área de Derechos Humanos como Claudio Avruj”, mencionó.

“Han ido desapareciendo organismos de derechos humanos que sostenían la política de memoria, verdad y justicia. Además desataron mucha polémica funcionarios de él, él no se metió pero con su anuencia actuaron y plantearon que no eran 30.000 los desaparecidos. Todo eso oculta la intención de ir licuando el tema”, indicó.

“La lucha que nos queda es justamente hacer más fuerte este tipo de homenajes a estos compañeros para que puedan sobrevivir a este intento de olvido que se está llevando a cabo. Esta no es una opinión solo mía, sino bastante generalizada de los organismos de derechos humanos”, planteó.

“Tenemos expectativas de que nuevamente concurra mucha gente a recordar a los compañeros, muchos de ellos eran amigos míos antes de la militancia. Bueno, Resistencia era muy chico y nos conocíamos todos”, sostuvo. “Espero que reafirmemos la decisión de mantener la política de verdad, memoria y justicia. Estos crímenes tremendos de lesa humanidad son heridas indelebles en el cuerpo de la sociedad. Es imposible que esto se borre como es imposible borrar los campos de exterminio del nazismo o la masacre de Ricón Bomba”, planteó.

“Estos crímenes brutales y masivos tienen ese componente que el que mata queda envenenado para siempre con su culpa y queda registrado en la historia como un hecho imborrable. Hay que seguir haciendo esto, convocarnos y celebrar a los compañeros y hacer de Margarita Belén una catedral de la memoria”, finalizó.