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Por: Giselle Saure / Foto: Archivo y Centro de Documentación de la FECH

La solicitud se funda en la investigación documental realizada sobre el inmueble ubicado en la comuna de Santiago y que fue utilizada por la DINA como parte del aparato represivo del régimen de Augusto Pinochet.

Ese documento venía a corroborar ciertos rumores institucionales que circulaban dentro de la Casa FECh, y también se transformó en un motor bastante importante, para poder intentar hacer una arqueología del espacio”, señaló el director del Archivo y Centro de Documentación de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), Claudio Ogass.

Con esa palabras el investigador se refiere al pasado nebuloso de los inmuebles que en 1978 traspasó el fallecido jefe de la Central Nacional de Informaciones (CNI), general Odlanier Mena, al entonces rector designado de la Casa de Bello, Agustín Toro Dávila, papel que dio paso a la indagatoria respecto del rol del edificio que albergó en aquel entonces a la facultad de periodismo del plantel y otras reparticiones y en las que se mantenían archivos del sistema represor y que motivaron la petición de declararlo Monumento Histórico en calidad de Sitio de Memoria.

Con el apoyo de organizaciones civiles y de la comunidad universitaria, el proceso busca contribuir al resguardo patrimonial y la construcción de la memoria histórica del país en cuanto a las versiones que pesan sobre la utilización de la Casa FECH como sitio de tortura, oficina de Manuel Contreras, que militares resguardaban el portón verde de los inmuebles ubicados al fondo de la otrora calle Belgrado, hoy José Carrasco Tapia.

Haciéndose cargo de esa historia imprecisa y con aquel documento de venta del inmueble en la mano, como primera pista para continuar la búsqueda, fue que Ogass, comenzó las pesquisas.

“Nos llamó la atención que nosotros como FECh, estando en el cerebro del movimiento estudiantil, estábamos a su vez parados dentro de lo que fue el cerebro de la política terrorista “más cruda que ha tenido nuestro país de parte de una dictadura”, afirmó el académico.

Gracias a esa acción expedientes judiciales, planos, documentos y entrevistas a testigos de la época, dieron señas certeras de que estos recintos de la Universidad de Chile, que originalmente eran un condominio de un magnate italiano, fueron luego utilizados como el archivo y kárdex de la DINA entre 1978 y 1986, para posteriormente convertirse en la Escuela de Periodismo de nuestro plantel.

“Acá funcionaron equipos de analistas, en donde hubo un tramado organizativo que moduló toda la acción de un dispositivo de inteligencia y seguridad que coordinó la represión a nivel nacional e internacional. El archivo y kárdex era un espacio donde tenían varias carpetas, donde fichaban a diversas personas, no solamente a los llamados enemigos internos, sino fiscalizaban a los propios funcionarios de la DINA. El archivo y kárdex fue muy central en las políticas de represión, de vigilancia y eso es lo que a nosotros nos gustaría rescatar”, enfatizó el director del Archivo y Centro de Documentación de la FECh.

Con dicha información sobre la mesa, y el apoyo del pleno y la presidencia de la FECh en ese entonces liderada por Daniel Andrade, es que se hizo la solicitud formal al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), la cual marca el inicio de un proceso que continuará con la creación de un expediente declaratorio, que debe incluir la opinión del dueño del inmueble -que corresponde al Rector de la U. de Chile-, un archivo fotográfico del lugar y su historia, entre otras documentos.

Por ahora, con el proceso en marcha, esta iniciativa ya cuenta con el apoyo de Londres 38, espacios de memoria, Senado Universitario, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la U. de Chile (CECLA), Archivo Central Andrés Bello y Consejo de la Sociedad Civil de la Dibam.